Tres de cada cuatro empresas del barómetro consideran la vía de las adquisiciones como un mecanismo de crecimiento pese al entorno económico. Una cuarta parte contempla además de forma permanente esta fórmula.
Una progresiva estabilización de la economía abre la posibilidad de que las compañías, según señala el 53% de los encuestados, retomen sus programas de adquisiciones. El principal motivo expresado por los empresarios para reanudar las compras es la posibilidad de hallar oportunidades en el mercado a buen precio (un 75%). A mucha distancia siguen motivos como la implantación en nuevos mercados geográficos (44%) o ser la única alternativa de crecimiento que les queda en mercados maduros (40%). También citan la disponibilidad de recursos o el acceso a tecnologías.
A la hora de evaluar las potenciales operaciones, los compradores dicen centrarse sobre todo en la situación del negocio y en la operativa de la compañía. Rentabilidad y sinergias con el comprador son elementos cruciales. El tercer elemento importante es el mercado en el que opera la firma objeto de transacción (55%). En último lugar aparecen los elementos de carácter financiero como la situación de caja de la compañía (17,4%) o la capacidad de apalancamiento adicional (7,4%).
Hay que señalar también, sin embargo, que las incertidumbres sobre el futuro de la situación económica han ocasionado que 7 de cada 10 encuestados se hayan planteado la desinversión de alguna de sus divisiones, líneas de negocio o presencia territorial. Los principales motivos expresados por los panelistas son la posibilidad de invertir en reestructuraciones operativas (61%), centrarse únicamente en las actividades principales de la compañía (48%) y necesidades de liquidez (30%).
Sin embargo, solo el 30% de los encuestados cree que su empresa podría ser objeto de una operación corporativa en el entorno económico actual. -